A favor de la dirección pública profesional
Acción promovida por Comité de Excelencia para la Dirección Pública Profesional
Queremos recoger 100 firmas para sensibilizar al primer nivel decisor institucional a favor del impulso de la dirección pública profesional.
Hoy nadie se extraña al escuchar que nuestro sistema institucional se enfrenta al reto de acometer una reforma de calado. Tras la fuerte descentralización impulsada en las últimas décadas, la incorporación de las tecnologías de la información y las comunicaciones, la intensa globalización en el marco europeo y el impacto de la crisis económica de nuestros días, muchos señalan que ahora se trata de avanzar hacia la apertura, la gerenciación y la gobernanza.
Desde el punto de vista de la Fundación para los Compromisos de Calidad, el éxito de ese tránsito, pasa en buena parte por un cambio en la definición y la estructura del liderazgo público y más concretamente en el nivel de la dirección pública. Contribuir a la profundización del debate y la aceleración de los cambios en ese nivel, uno de los considerados clave en los gobiernos y las Administraciones Públicas, es la tarea que nos hemos propuesto para los próximos meses.
Y ello porque entendemos que ese nivel es decisivo para garantizar la calidad de los servicios que se prestan y de las políticas que se diseñan y desarrollan, especialmente en unos momentos en los que es muy evidente la necesidad de fortalecer los principios de eficacia y eficiencia. Creemos que la sociedad civil ha de participar en la reflexión y en la construcción de espacios e instrumentos que permitan consolidar avances significativos en este terreno a medio plazo.
La fundación para los Compromisos de Calidad se manifiesta a favor de promover la idea de la Excelencia en el sistema de formación, selección, desempeño y retribución del nivel directivo de las organizaciones públicas, hacia el desarrollo de la dirección pública profesional y por ello constituye un Comité para la Excelencia en la Dirección Pública integrado por miembros relevantes de los diferentes estratos de las instituciones públicas españolas. Su dedicación a este proyecto, como el de cualquiera de las personas que habitualmente colaboran con esta fundación, es de carácter voluntario y no retribuido.
Después de un debate abierto el Comité de Excelencia para la Dirección Pública Profesional ha elaborado este manifiesto de ideas fuerza con el objetivo de impulsar el desarrollo y la institucionalización de la Dirección Pública Profesional.
Desde la convicción de que la Dirección Pública Profesional es uno de los elementos clave en las que se debe apoyar toda estrategia de Función Pública y conociendo las dificultades de su puesta en marcha en la situación actual hemos buscado los puntos comunes que la definen.
Si después de leerlo detenidamente consideras que estas ideas son un mínimo común denominador y que pueden contribuir a la creación de un cuerpo de directivos públicos profesionales del que formas parte o del que quieres formar parte, envía un correo electrónico a dpp.ifqa@gmail.com indicando tu nombre y apellidos y tu puesto y tipo de organización a la que perteneces (entidad local, comunidad autónoma, fundación, empresa, etc…)
1. La Dirección Pública Profesional es una parte clave del Sistema Institucional. Cada día posibilita a los Gobiernos el desarrollo e implementación de sus políticas y la prestación de los servicios públicos.
2. El Directivo Público Profesional es un “creador de valor público”, lo que implica la actuación en tres esferas interrelacionadas: la gestión estratégica, la gestión del entorno político, la gestión operativa.
3. La reforma más importante que necesita nuestro sistema institucional es un cambio en el liderazgo público, es decir la profesionalización del nivel de la dirección pública.
4. La profesionalización de la dirección pública redundará en la calidad, transparencia y excelencia de la gestión pública.
5. La Excelencia de la Dirección Pública Profesional tiene que ver, entre otros, con el sistema de formación, selección, desempeño y retribución del nivel directivo de las organizaciones públicas.
6. El proceso de selección debería:
• Compatibilizar el ejercicio de la potestad discrecional del nombramiento de los directivos públicos con la necesaria profesionalidad y capacitación técnica y directiva exigibles a los ocupantes de estos puestos, dándole motivación a los nombramientos, dotándoles de la seriedad y la racionalidad de toda actuación administrativa.
• Dotarse de un sistema que permita seleccionar adecuadamente Personal Directivo. Sería deseable que fuese un sistema homogéneo a nivel nacional, similar al de los habilitados estatales -que han conseguido mantener el prestigio y convertirse en un cuerpo cohesionado.
7. La delimitación entre los ámbitos de la política y de la gestión tendrá en cuenta que:
• Dado que actualmente en ese espacio y en muchas administraciones confluyen las funciones de los altos cargos, los altos funcionarios y el personal eventual se ha de trabajar para que se armonicen los ámbitos de dedicación y redefinan los sistemas de nombramiento, selección, retribución, etc.
• El debate no es si los directivos públicos deben ser o no funcionarios, sino cómo dotar a las administraciones públicas de los directivos adecuados para su buen funcionamiento. No se trata de un pulso entre políticos y funcionarios. Pero no se puede obviar la reflexión sobre los diferentes roles que deben tener uno u otro colectivos, que tradicionalmente han venido ejerciendo la función directiva en las administraciones públicas.
• Hacer posible una convivencia entre lo político y lo profesional que dé prestigio social nuestras administraciones públicas.
8. En cuanto a la institucionalización de la DPP hay que decir que:
• El marco que define el EBEP para la DPP necesita de un desarrollo normativo que cada Gobierno en su ámbito ha de aprobar cuanto antes, de un modo armónico y siguiendo el espíritu y mandato del citado EBEP.
• La sociedad civil y las Organizaciones sectoriales representativas (FEMP, INAP y Asociaciones, Comités, etc. de Directivos) han de participar en el debate y en la construcción de espacios e instrumentos que permitan consolidar avances significativos en este terreno a medio plazo.
• Es bueno para la institucionalización de la figura que las personas con responsabilidades comunes en el ámbito de la gestión y en el ámbito de lo público tomen conciencia y se asocien profesionalmente.
9. El proceso de Acreditación y Evaluación de la DPP permitirá que:
• En el futuro - a medio plazo, escalonadamente - todo profesional que aspire a desempeñar un puesto de dirección pública deberá obtener una acreditación para el ejercicio. La acreditación predecirá un DPP en dos aspectos básicos “porque tiene, hará” o “porque ha hecho, hará”.
• Sus criterios serán la constatación de formación y experiencia en las materias de, al menos, dirección de equipos, calidad pública, presupuesto y gestión económico-financiera, procedimiento administrativo, las TIC, régimen de subvenciones, contratación pública, administración electrónica, relaciones interadministrativas, comunicación, recursos humanos, participación y atención ciudadana y desarrollo local.
10. El Desempeño y Retribución de la DPP se caracterizará por:
• La retribución de la DPP será acorde a criterios de mercado y tendrá una importante parte variable, asociada a la evaluación del desempeño.
• Los Directivos Públicos Profesionales rinden cuentas a los Gobernantes quienes a su vez rinden cuentas a la ciudadanía. Los DPP siguen un código ético de acuerdo a los valores de integridad, honestidad, objetividad e imparcialidad. (SCS UK)
• El ciclo directivo y el ciclo político no son completamente coincidentes, de forma que la “confianza” se articula a través de mecanismos más objetivos como la evaluación del desempeño o el cumplimiento de los objetivos marcados a partir de la existencia de un proyecto, programa, etc.
11. Sobre las Competencias (Conocimientos y habilidades) podemos indicar que:
• Un aspecto fundamental de los y las DPPs es la necesaria disposición de habilidades personales y capacidades de control y mejora emocional, que le permitirá adquirir el imprescindible liderazgo que demanda su función en la organización.
• Es evidente que los y las DPPs deben dominar un importante conjunto de disciplinas relacionadas con los diversos ámbitos -de carácter general y sectorial- a fin de disponer de una visión poliédrica y de conjunto en relación a la dirección en la propia organización, que le permita detectar estratégicamente las necesidades existentes y armonizarlas con la acción de gobierno.
• Las asociaciones, Comités, etc. del sector público, junto con los Institutos de Administración Pública, están llamados a jugar un papel clave en la adquisición de competencias directivas estableciendo itinerarios y programas de Dirección Pública Profesional.
12. Y, para el desarrollo pleno de la Cultura Organizativa de la Dirección…
• Resulta imprescindible la reorientación de la cultura organizativa interna en las Administraciones Públicas, encaminándolas hacia la mejora continua, la planificación estratégica de la actividad pública, la consecución de objetivos y la implicación con la acción de gobierno.
• Es urgente fortalecer los principios de eficacia y eficiencia, los valores organizacionales y la responsabilidad social corporativa y resolver la desafección hacia algunos ámbitos del espacio público.
Al firmar la petición estarás enviando esta carta
Destinatario: Al primer nivel de decisión de las Administraciones Públicas
Me gustaria que leyeras el texto que está en el cuerpo a favor de la dirección pública profesional y en su caso te adhieras a esta recogida de firmas. http://www.ifqa.org
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